Yo pienso diferente.
Primero creo en la solidaridad fuera de la imposición de la ley. Si es impuesto por la ley no es solidaridad sino imposición. Y yo pienso que el ser humano es lo suficientemente solidario como para salir una política de "solidaridad impuesta" y avanzar a una política de solidaridad natural, que permite que las fuerzas libres del mercado mejore la calidad de vida de la población con la mejor calidad de los servicios públicos al mejor costo.
También creo en el viejo adagio de que "la unión hace la fuerza". Es natural y legitimo que la gente se agrupe para procurarse un mejor acceso al menor costo a los servicios que necesita, como la salud, la educación, etc. Por eso confío en que de pasar a un sistema abiertamente liberal la caja sería una de las pocas instituciones públicas que no solo sobreviviría, sino que se reforzaría y crecería, dando mejor servicio y a mucho más bajo precio.
Y todo eso se podría lograr si dejamos que el servicio y la calidad corran a cargo del mercado. Y vaya, si se quiere que el estado asegure los servicios de salud, lo que bien podría hacer es limitarse a distribuir los recursos de la mejor manera, la más simple. Esta es la que se define un porcentaje de la recaudación en salud y se divida en partes iguales entre todos los individuos: se destina un presupuesto a la seguridad social por individuo y se entrega en forma de voucher. Luego, se deja que todos escojan individualmente qué servicio de salud le es más satisfactorio. A partir de ahí el mercado acciona sus fuerzas en atender la salud de la población con más calidad al menor precio, creando todo tipo de servicio de salud para cada sector del mercado. Llegaría a los barrios tal como llegan los alimentos. A mi me gusta pensar que en un primer momento el enfermo no debería abandonar su casa para buscar servicios de salud y más bien es el servicio de salud quién le debería visitar a domicilio. Nadie estaría desatendido y quién quiera un poco más que lo pague de su bolsillo.
No habría esa injusticia que el que cuida su salud paga igual que quien no la cuida y vive fumando y tomando. Así una persona que se cuida y hace ejercicio probablemente tenga mucho menor impacto en el tema de costos operativos, lo que permitiría que su seguro pueda dedicar más recursos a otras áreas igual de importante: revisiones regulares con los mejores equipos que el mercado pueda negociar, gimnasios en los barrios, servicio de salud para las empresas, canchas de deportes, etc. Pero si la persona vive fumando y tomando pues puede que no solo no alcance y tenga más bien que pagar extra por los servicios. Nadie le carga su irresponsabilidad a nadie y quienes son más responsables reciben de premio mejores servicios diferenciados. Y ojo que no he mencionado lo beneficioso que sería para las empresas de salud invertir en salud preventiva con campañas de limpieza y vigilancia constante de la salud general.
La caja por supuesto, entre más eficiencia logre puede abarcar más áreas que el mero aseguramiento, como lo son los servicio financieros. Pero eso lo haría la gente que con la "ciudadanización" de los bienes públicos, podrían ser dueños literales, con título y todo, de los hospitales y clínicas de la caja, permitiendoles una más ágil contratación de los equipos administrativos que estarán a cargo de esos bienes. Entonces todos tienen una acción por cada bien y los podrían intercambiar por servicios de salud de la comunidad en que vive. Por ejemplo, la gente de liberia estaría interesada en adquirir acciones de los bienes de la caja en liberia dando a cambio acciones de bienes de otras partes, por ejemplo limón o la zona sur, etc. La gente interesada finalmente tendría un mejor control de los servicios de salud de su comunidad.
Con esas dos simples medidas nos garantizamos los mejores servicios de salud. Garantizamos los recursos para la salud de todos con un participación simple del estado y el resto de lo dejamos al mercado libre. Y ya conocemos el viejo dicho que dice que viendo el payaso suelto la risa. Todo personal médico en el país deberá dar sus mejores servicios sin ninguna distorsión del estado y al mejor precio. El dinero está ahí, es hora que empiecen a sonreír.
Constantemente oigo a la gente que no conoche la tesis liberal meter miedo que "si alguien pobre necesita una operación....". Eso es una falacia, porque pretende que existe la condición
cæteris páribus, esto es, que un cambio de este tipo de da mientras todos los demás aspectos se mantienen inalterados. Y esto no es cierto. Cuando las fuerzas del mercado se liberan cambian el entero entorno para que se de un mayor rendimiento al menor costo. Pero cuando el mercado no trabaja libre se dan desperdicios inevitables que encarecen los servicios. Los servicios son caros e inaccesibles -sin mencionar lo retrasados- precisamente porque el mercado no es libre.
Por ejemplo, se dice que
"en costa rica la atención médica es muy cara" (como es el caso en lo países donde el gobierno mete mano al negocio de la salud, o sea, casi todos... por no decir todos). Esta afirmación es no es correcta por dos razones: tal vez no sea cara, pero definitivamente no tenemos los recursos para pagar una mejor atención; a la vez es muy cara porque es siempre el mercado el que se ajusta al presupuesto de la población, pero en este caso no sucede, creando situaciones increíbles de injusticia social como la humillante atención que se recibe en la caja mientras en la otra mano está el sueldo de los médicos, una profesión social de carácter "solidario".
Cómo es posible que un doctor gane tanto a diferencia de los demás mortales que contribuimos al bienestar de la sociedad? Un doctor gana muy bien en la caja. Después de su turno se va a su consultorio privado a cobrar 10 o 20 mil por consulta. Con 10 pacientes se hace otros 200 mil diarios por veinte días, son cuatro millones de pesos mensuales más gracias a su desprendimiento solidario. No, si yo les digo que a veces la solidaridad es un gran negocio. Por culpa de esa solidaridad forzada es que los servicio médicos son caros, porque se vale de la violencia de la ley para agigantar los réditos de su profesión creando un desperdicio, porque esos mismos servicio no deberían ser tan caros.
Luego sigue, el terrible servicio de la caja hace que la gente que necesita atención pronta y cumplida de su cobrador corra a contratar los servicios de esos médicos que tienen su consultorio privado con la esperanza -casi nunca incumplida- de tener una atención preferencial en los hospitales públicos. O tal vez necesiten una incapacidad dada en la privacidad de un recinto privado y cumplida es las oficinas de la caja. Claro!, este tipo de doctor es muy cotizado en la calle. Y es muy cotizado por sus famosos biombos que la caja, con su monopolio se ha encargado de desarrollar. Esta es otra razón por la que los servicios de salud, al ser regulados por la ley y el gobierno, producen desperdicio que al final encarecen los mismos servicios de salud.
Y note que ambas situaciones son complementarias, una va con la otra. El que un médico trabaje de médico en la caja es un gran atractivo a su negocio. Siempre es mejor tener un pata que ayude a no tenerla. Da lástima ver gente pobre de los guidos pagando doctor privado en desampa, porque sin patas la caja los deja morir. Y ojo, que yo pienso que la caja no es 100% mala, porque ahí dentro tienen gente que de verdad cree en dar un buen servicio de acuerdo a su código de ética. Pero el sistema que se ha elegido para brindar esa seguridad social atenta contra su propósito.
Todos estos despropósitos no estarían presentes en un sistema liberal. El socialismo es tierra fértil para todo tipo de corrupción. El sistema liberal no dejaría espacio para ese tipo de terreno, por lo que la corrupción se marchitaría y moriría. Quién no brinde un buen servicio a un buen precio el mercado lo sacará sin desatender ni disminuir su calidad en beneficio de la población en general.
Se ha elegido que el gobierno brinde la salud. Pero la gestión gubernamental no es la mejor forma de brindar salud. Hay que permitir que el mercado sea quién brinde los servicio de salud y lo haga tan bien como atiende la provisión de comida vestido vivienda y todo lo demás que necesitamos.
El mercado, en su parte que no es tocada por el gobierno, o sea en su parte pública, es la muestra más humana de solidaridad social que el maravilloso ser humano ha desarrollado con su brillante cerebro, en la que todos intercambiamos libremente las cosas que todos necesitamos para sobrevivir en este mundo.